Sophia Jamali Soufi
(Inconcluso)
Tus ojos
Son una abertura infinita
Cada parpadeo
El derrumbe de otra estación
Tus labios
La frontera de los besos no alcanzados
Ni una promesa
Ni una profecía del destino
Tan solo
La frialdad de un tacto distante
Tu lengua
Es una ventana abierta a la nada
El encuentro de las miradas
Y los labios
Permanecen
Por siempre en el umbral
Oh, aurora del anhelo
Oh, final de todo sonido
Esta distancia
¿En qué lado de la no-existencia
Me abandona?
Mil besos
En ojos solitarios
Mueren
En silencio…
Ensueño
¿Qué camino
qué ciudad
cruzaste a mi lado con una lámpara apagada?
¿Por qué no hay camino que llegue hasta ti?
Tu ensueño
lo arrastro hasta el alba
hasta ese lugar donde los gorriones
cantan entre las ramas
Pero
ni la brisa
ni la magia
ni la voz de tu nombre
lo llaman allí
Cada noche
desde mi pequeño cuarto
me vuelvo más errante
hacia el lejano horizonte de ti
La distancia
no es el espacio entre dos puntos
es mi distancia
de esas manos que no estuvieron
cuando la vigilia robó mi sueño
Tu ensueño aún permanece:
una luz en la noche
algo parecido a la luna
Ojalá pudiera
desde detrás de todas estas nubes
una vez
suavemente
llamarme…
Precipicio
Desde las ventanas
el cielo
se fragmenta
Estoy cansado
Llévame
al banquete de la verticalidad
al borde del precipicio
Allí, el viento
no busca mi cabellera para adornarla
sino para desgarrar la oscuridad
Habían dicho:
La piedra es piedra
y permanecer es el sino de las raíces
Pero yo
me refugié en el rincón del espejo
ninguna imagen era súbdita de la repetición
Estar de pie
no era el temor a la permanencia
sino el tránsito inquieto de la sangre
por las venas tejidas en la noche
hasta creer:
que aquello que me estremece
no es miedo, sino un fuego
que entrega las cenizas del ayer al viento
El espejo
no mentía:
yo soy el accidente mismo
que se negó
a quedar cautivo en los marcos
Creer, para mí
no son las plegarias susurradas por las madres
sino la herida abierta de la audacia
en la frente
Estoy de pie
contra la corriente
que el río emplearía para arrastrarme al olvido
Y si preguntan
qué es continuar, diré:
llenar, cada mañana, la ventana
con la presencia del cielo
y partir
con un corazón que aún
cree en su propia herida…
Ruptura
No en sueños
sino en la vigilia te busco
allí donde la palabra
se vuelve piedra
en la garganta del tiempo
Tu nombre
en la oscuridad
devuelve la dignidad de vivir
Nosotros
en el límite
entre el ser y el no ser
nos encontramos
El amor
no es un vínculo frágil
es una gran rebelión
el quiebre del silencio de la montaña
bajo la avalancha
¡Mírame!
Tus ojos
son la única verdad
Con todas mis heridas
en tu presencia
me convierto en testigo
de mi propia disolución
Tú
ni comienzo
ni final
sino ese instante puro
que el mundo
guardó en su memoria
antes de la caída del hombre
Déjame amarte así:
como una epopeya
como el aroma del pan
como la ira
como la liberación …
El otro lado
Tú
allí donde yo no estoy
Yo
allí donde tú no me ves
Una posibilidad hermosa…
Una sombra en la intensidad de la luz
bailando en la pared
Cuanto más me acerco
más te vuelves tenue
más confusa
más lejana
Sigo tu rastro
pero tú
la última gota de lluvia
perdida entre mis dedos
Un dulce espejismo
agua en los ojos
sabor de tierra y sed en la garganta
Oh mi sueño…
Oh sueño del amanecer…
¿Por qué en tu mirada
no veo la frontera
entre la realidad y la fantasía?
Cada vez que abro los ojos
eres solo una figura sobre el agua
hecha pedazos en la brisa
Amarte es contemplar la luna
entre las olas
hermosa e intocable…
Yo
cautivo de esta imagen distorsionada
entre sueño y fantasía
Quédate…
permanece como espejismo…
Y yo, un viajero sin destino
Quizá
tu grandeza
esté en la ausencia
y mi belleza
en esta búsqueda infinita...
Duelo
¿En qué estación
sin tu presencia
he vuelto a sentarme
para florecer?
El más singular de los acontecimientos
tu nombre
el sabor astringente
del último racimo de la vid
ha entregado su vida
anhelando el sol
Esta distancia
arrastra a las estrellas
una a una
hacia las fauces de la oscuridad
Ah,
oh, compañero de viaje
que no has llegado…
Dime
¿qué espejo
debo colocar
frente a la noche
para que la imagen perdida
regrese
a mis ojos?
Durante años
he puesto mi fe
en reverencia
ante el umbral
de tus pasos que no han llegado
Si todos los caminos
terminan
en un cementerio
ocultaré
la última flor
dentro de mi boca
no sea que el mundo
sin tu nombre
crea
en la primavera…
Refugio
Tus ojos
un territorio desconocido
el sol, avergonzado
de su propio amanecer…
Te peinas
y una tormenta de noche
se pierde
entre tus cabellos
Mis dedos
son el vuelo de las mariposas
sobre tu frente…
Allí,
donde tu sonrisa
abre una grieta
en la soledad
tu nombre
el más sencillo recuerdo
sobre mis labios
¡Quédate!
Te he arraigado
como un canto del alba
en mi garganta
en mi sangre
en mi alma
Y ante el embate
del mundo
bajo tu protección
he encontrado
mi propio refugio…
Incendio
Tú
cuyo ser entero
es primavera
y color de flores…
Tus manos…
Ah, tus manos
deja aquellas dos palomas blancas
en mis manos
Este lugar de exilio
necesita una caricia
Deja que los labios
con la primera palabra del sol
vuelvan a decir
la existencia
en el festín de las palabras
Frente a la muerte
estamos vivos
solo por el milagro
de un beso
Deja que el miedo
se deposite como polvo
sobre la noche
En tus brazos
¡nosotros mismos
somos la tormenta!
Deja que venga el viento
deja que nos lleve
Como un árbol
entrelazado consigo mismo
permanecemos de pie
para que nuestras raíces
interpreten
la primavera
en el abrazo
de la muerte…